viernes, 22 de julio de 2016

VÍCTOR HUGO LEDESMA (Santiago del Estero)


                                   


La lujuria
—Definitivamente me gustan las negras y si son culonas, mejor.
—Yo no soy pretencioso, la que venga, pero tengo mis reparos con los colores extravagantes.
—¡No tengo límites!, me cargue una viuda, y a la tarde una embarazada.
—Mi categoría impide ocuparme de la familia, por eso prefiero lo promiscuo. No te descuides, al grandote lo contagió una enlutada en pleno gaudeamus.
—No tengo miedo, mi mujer hace lo mismo, no le importa nada.
—Tomo mis precauciones, siempre me fijo bien en los rojos y amarillos brillantes.
Los sapos conversaban a la orilla del charco, midiendo sus pegajosas lenguas en actitud de disputa, por las arañas, que pendían de las telas.


Amor prohibido
El gato siamés la acompaño muchos años. Murió de viejo. El felino fue fiel en las malas y buenas. Ella decidió llevarlo a un cementerio de animales. Una pradera pequeña pero acogedora. El desconsuelo la agobiaba. Sus amigas acompañaban el cortejo.
—No te ofendas amiga, ¡pero sólo era un gato! ¿Por qué tanto duelo?
—Él fue testigo de mis íntimas miserias, guardó el secreto hasta el final, comentó entre lágrimas la perra labradora.


Sigmund eterno
Las almas en gracia viajaban de cielo a cielo buscando algún doliente a quién ayudar. Por el contrario, las almas en pena se quedaban en el cielo de origen con la obsesiva intención de molestar a los depresivos. Ante tal situación el Alma Mater, creó un sexto cielo. Era la opción para los espíritus histéricos.


Oftalmología
El insomnio lo hizo recorrer una decena de consultorios médicos. El clínico le recomendó ir a un gimnasio, que debía cansar su cuerpo. El neurólogo luego de los estudios relacionados con el Alzhéimer, le recetó ansiolíticos, pero sin resultado. Por fin dio en la tecla con el oculista.
— ¡Con estos anteojos no verá la pobreza, ahora podrá dormir tranquilo, señor intendente!


Caricias sin dueño
El joven no fue beneficiado por la belleza. Las mujeres no accedían a brindarle afecto. Se enamoraba con frecuencia sin ser correspondido. Cansado de esperar respuesta, tejió una cesta de mimbre muy cabedora. Los años de soledad lo hicieron perceptivo a la ternura. A las mañanas, temprano, ponía su bolsa al hombro y salía a recoger las caricias que desangraban los amores decepcionados.

Víctor Hugo Ledesma Bessone (La Banda - 1954) Docente, poeta y narrador santiagueño. Dedicó su vida a la docencia y en los ámbitos educativos de Santiago del Estero es ampliamente conocido. Fue director del Colegio San Jorge y posteriormente se desempeñó como Secretario Académico de la Universidad Nacional de Santiago del Estero donde continúa a la fecha. Lleva publicados 11 libros de poesía, cuento y novela entre los que se destacan Destellos en un espejo roto, El buscador de esencias y su máscara roja, El túnel del Rata y Baltasar punto y seguido.  En la actualidad es secretario de la Sociedad Argentina de Escritores, Seccional local. Obtuvo la Faja de Honor de la SADE 2014 por su novela El túnel del Rata. 

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