Eligieron un día de la semana. Fue el de Venus, diosa de la belleza y el amor. Viernes de almas y cuerpos desnudos. De confidencias largas, musas inquietas y labios fundidos sin tregua. De eternidad revestida de sueño, toalla, peine y cepillo.
Venus fue vertiente, acorde, puente.
Su ausencia mutó a pasión crucificada en el calvario del viernes santo.
La semana, huera de viernes, cubrió de añoranzas la figura de los amantes descarriados.
Felíz de estar "En los Esteros"! Gracias Antonio! Saludos!
ResponderSuprimirMuy bueno Pia!Un erotismo muy sensual y bien descripto, escuetamente, con pasión, entrega, intensidad y desborde que insita al lector a que su imaginación siga volando.Yo hubiera terminado el microcuento en amante. porque el encuentro de cuerpos no es que sea algo descarriado, al amor simplemente se lo siente y se lo plasma. Me encanta leerte Pía. besitos! Heidi
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